En un país con altos índices de matrimonio infantil, embarazo en la adolescen-cia y abandono escolar, muchas niñas no tienen la oportunidad de construir sueños.
La pobreza y la ignorancia les roban opciones que también las privan de edu-
cación, salud, agua potable, protección y la generación de ingresos para sus
familias y la comunidad. Cuando una niña te elige, se empodera. Y tú le
devuelves esas opciones.